domingo, 24 de septiembre de 2017

(FILM) ¡MADRE!



mother!

A unos días de su estreno nacional, la nueva película del director Darren Aronofsky está creando una brecha en opiniones que van desde los que la llaman una obra maestra hasta los que la consideran una de las peores películas que han visto en su vida. El debate está que arde, amistades están en juego, noviazgos se derrumban, y la controversia ha sido ingeniosamente adoptada por su distribuidora para promocionarla.

¿De dónde viene esta reacción tan apasionada?  

¡Madre! es una película que se mueve bajo sus propias reglas. No está interesada en ser entretenida por ser entretenida, o en inquietar por inquietar, o incluso en establecer un arco narrativo acorde a los estándares convencionales que encontramos en la mayoría de las películas. No, aquí Aronofsky hace lo que le da la gana. Se arriesga y tira a matar. Es una película con un impacto visceral tan fuerte, que uno sale del cine sin saber qué pensar. Claro, generalizo. Pero si hay una película que necesita de tiempo para absorberse, es ésta.

A simple vista ¡Madre! narra la historia de un matrimonio conformado por un escritor que no encuentra la inspiración para escribir su siguiente libro, y su esposa que pasa los días restaurando la casa vieja que comparten. Un buen día llega una visita inesperada, un doctor que dice confundir la casa con una posada. Luego llega su esposa. Y luego… no diré más. Lo que está claro es que algo está mal con ese matrimonio, con las visitas, con todo. Buñuel se regodea.

Alegoría. Esa es la palabra clave. O alegorías, en plural. Aronofsky exige que el espectador no vea su película de forma literal, que no se tome cada suceso como un hecho. Todo significa algo, y a la vez podría significarse nada. Satura su primera mitad de referencias bíblicas, llevándolas al más oscuro de los rincones. ¿Qué nos quiere decir? La pareja cada vez está peor, él un monstruo egocéntrico, ella una víctima invisible. ¿Va por ahí la cosa? Y luego llegan más invitados. El infierno. El apocalipsis. La humanidad.

Se podría decir que la película es sobre la fama, sus obsesiones y el narcisismo que conlleva. Se podría decir que es sobre un matrimonio en crisis, los demonios que salen a la superficie, ¿la confesión del mismo director? O quizás ella representa a la madre naturaleza, él a una especie de dios, y nosotros los testigos de la creación, del hombre, y de cómo la humanidad lo echa todo a perder. Yo, en lo personal, me quedo con esta última. Y el acto final de la película –spoiler, quizás- se convierte entonces en un despliegue de locura que representa las guerras, el terrorismo, el extremismo religioso, los vicios, la ignorancia, la carencia de empatía, la carencia de sensibilidad. Todo llevado a una representación literal que derrama sangre, que hierve.

No es una película fácil de ver, pero eso no es algo malo por definición. Es una película llena de indulgencias,  y de trampas también. Una película que deja muchas interrogantes (su medicina, el hoyo en el piso). Una película pesimista… ¿con dejos forzados de optimismo? Una película que no se mueve en un plano realista, y que por ende puede repeler. No es una película fotografiada de manera convencional, sino centrada en el personaje de ella, en lo que ella hace y en lo que ella ve. No tiene una partitura, sino un inquietante diseño de sonido que por momentos se convierte en el protagonista. No sale de una misma locación, una tétrica casa que pareciera cobrar vida. Todo esto puede frustrar, e incomodar. Es la intención.

Y al centro de todo una Jennifer Lawrence que, con su peluca perfecta y maquillaje brilloso, pareciera una muñeca de porcelana, un símbolo de inocencia que solamente quiere ser feliz, crear, compartir, crecer, pero todo a su alrededor se lo impide. Una actuación valiente de una actriz valiente que merece toda mi admiración.

La indiferencia no existe aquí; podemos estar de acuerdo en que Michelle Pfeiffer se roba todas sus escenas, pero por lo demás… el turno es de ustedes.

Director: Darren Aronofsky.
Elenco: Jennifer Lawrence, Javier Bardem, Ed Harris, Michelle Pfeiffer, Domnhall Gleeson, Brian Gleeson, Kristen Wiig.

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