viernes, 18 de agosto de 2017

(FILM) OBSESIÓN



"Broken Vows"

Tara (Jaimie Alexander) y Michael (Cam Gigandet) están a semanas de casarse, pero en su despedida de soltera Tara se acuesta con un barman, Patrick (Wes Bentley), quien se obsesiona con ella y empieza a entrometerse en su vida.

La ópera prima del director Bram Coppens quiere emula a una Atracción Peligrosa (1987) a la inversa, pero el resultado es penoso y el intento se queda simplemente en eso; he aquí un thriller psicológico que no cuenta ni con ímpetu ni con tensión.

La película no fue estrenada en cines en su país natal y es evidente el por qué: el montaje es torpe, la dirección de actores es incompetente, y el guion –que se aleja de cualquier comportamiento humano reconocible- está compuesto de un cliché tras otro, aderezado de diálogos y escenas risibles que por momentos la acercan más a una parodia.

A veces uno puede derivar cierto placer de ver películas tan malas que desafíen la comprensión, pero Obsesión (2016) -con todo y su título genérico- se toma demasiado en serio y no hay nada que sus competentes actores puedan hacer al respecto.   

Director: Bram Coppens.  
Elenco: Jaimie Alexander, Wes Bentley, Cam Gigandet.

Esta reseña apareció originalmente en la sección Primera Fila del periódico Mural (Grupo Reforma).


Síguenos en http://www.facebook.com/aquipepenando y en Twitter como @peperuiloba 

No hay comentarios:

Publicar un comentario