miércoles, 2 de agosto de 2017

(FILM) DUNKERQUE



"Dunkirk"

El décimo largometraje del director Christopher Nolan se sale del molde de lo que normalmente esperamos de él, llámese, contar aquí una historia basada en un hecho real. La evacuación de Dunkirk (pronunciada en inglés como si tuviera acento en la “i”) fue un parteaguas en la fase inicial de la Segunda Guerra Mundial, cuando Hitler había invadido Francia y empujó a las tropas aliadas (400 mil soldados, en su mayoría británicos) a las costas de esta pequeña ciudad, separados de Inglaterra a menos de 100 kilómetros por el Canal de la Mancha.

Nolan se acerca a este evento de una manera atípica, sin un claro protagonista ni un desarrollo detallado de los personajes. En cambio, pone su cámara en medio del caos, como un testigo más observando la operación militar que se está llevando a cabo, coartada sin aviso por los constantes ataques alemanes. Es un enfoque valiente, que le da a la película un aire de cine independiente, a pesar del tamaño de la producción y del bagaje comercial que arrastra el apellido Nolan.  

Si bien esto podría dar la impresión de que la película se vuelve fría y un tanto distante, también podría decirse que el evento mostrado aquí es de tal magnitud que abarcarlo completo y enfocarse en historias de fondo individuales le hubiera quedado grande. Otros directores suelen agregarle sentimentalidad a sus películas por medio de este recurso, pero Nolan opta por dejar que su representación de supervivencia y heroísmo hable por sí sola. No hacía falta saber si un personaje esperaba reencontrarse con su novia, o si otro llevaba años sin ver a su familia, en ese momento todos eran iguales y lo único que querían era salir de ahí. Incluso cuando Nolan se da una pequeña indulgencia y toca fibras sensibles con el personaje del jovencito que ayuda en uno de los barcos pesqueros, la subtrama parece fuera de lugar.

Nolan siendo Nolan, entrega un guion con una estructura que juega entre lugares y tiempos, enfocándose en lo que estaba pasando en el muelle, en el mar y en el aire. La forma en que las tres líneas se yuxtaponen es uno de los pequeños placeres que la película tiene que ofrecer; complicado en un principio, pero lógico y hasta necesario cuando se quiere abarcar tanto detalle de lo que pasó esa semana.   

Sobre la misma línea de decisiones radicales, otra de las mayores extrañezas es la evidente ausencia de sangre, claramente motivada por alcanzar la clasificación PG-13 (en Estados Unidos) y B (en México), que permite acceder a un público más amplio. Una decisión que entiendo, pero que en mi opinión disminuye el impacto de una película de guerra que pone tanto esfuerzo en hacer un retrato fidedigno del horror de lo acontecido. De igual manera, por momentos da la impresión de que los cientos de extras simplemente pasaban por un retoque de maquillaje para ponerles tierra en las mejillas, y sus rostros y lenguaje corporal no representan el nivel de dolor y cansancio que realmente vivían los soldados. En ese sentido, la magistral toma continua del mismo evento en Expiación, deseo y pecado (2007) es más dolorosa.

La película fue filmada con cámaras IMAX, que es la forma óptima de verla en los ojos de su director. Sin embargo, cualquier pantalla lucirá la espectacularidad de la fotografía de Hoyte Van Hoytema, sobre todo en las tomas aéreas. Y es de destacar el diseño y mezcla de sonido, que suman enormemente a la experiencia a pesar de que los diálogos de Tom Hardy sean, una vez más, ininteligibles. El elenco está en sintonía con el material, siendo Mark Rylance quien para mi gusto destaca más, su rostro un reflejo de honor y tristeza. Pero el aspecto más predominante es la estruendosa –en el buen sentido- partitura de Hans Zimmer, que lleva las riendas de la película y le agrega un marcado nivel de suspenso a lo que de por sí es una historia estresante y de poco diálogo.  

Las guerras no son ganadas con evacuaciones, dijo Churchill en aquellos tiempos; cierto, pero en la unión de la gente y en los desinteresados actos de heroísmo es donde radicó el corazón y la verdadera victoria de Dunkirk. 

Director: Christopher Nolan.
Elenco: Fionn Whitehead, Aneurin Barnard, Harry Styles, Mark Rylance, Tom Hardy, Jack Lowden, Kenneth Branagh, James D'Arcy, Barry Keoghan, Cillian Murphy.

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