miércoles, 26 de octubre de 2016

DÍA 4 - 14º FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE MORELIA


Es mi cuarto día del Festival Internacional de Cine de Morelia y el cuerpo lo sabe. Parecería ridículo quejarse de cansancio cuando parece que lo único que se hace en un festival de cine es sentarse a ver películas, pero si bien sí es eso, en el ínter hay que correr entre diferentes locaciones, hacer filas con mucho tiempo de antelación, comer bastante mal cuando hay algún hueco en el horario, y luego las desveladas que al día siguiente recuerdas cuando tienes que hacer todo lo anterior. Pero es adictivo, es divertido, y no lo cambiaría por nada, así que mejor les platico de las películas que vi hoy, mi penúltimo día en esta bonita ciudad:

El día inició con American Honey, la película de la directora Andrea Arnold que fue de las más gustadas en Cannes este año, donde se llevó el Premio del Jurado (o lo equivalente a tercer lugar). Se trata de una película que refleja de manera muy natural y fresca a una nueva generación libre, impulsiva y despreocupada que recorre un Estados Unidos rural al tiempo que van haciendo una familia propia. Todo lo vemos desde los ojos de Star, interpretada por una debutante llamada Sasha Lane, que hipnotiza con su actuación y esperemos la sigamos viendo en la pantalla grande. La película es larga y podría parecer que no pasa nada, pero yo fácil hubiera podido seguir con estos personajes por un rato más. Arnold crea magia con su forma de observar este paraje americano en todas sus facetas. Cine Caníbal está por estrenarla en salas mexicanas así que si creen podría ser de su gusto no se la pierdan.


A esta película le siguió otra, Toni Erdmann, que también fue sensación en Cannes, con muchos críticos diciendo que fue la mejor película de la competencia a pesar de que no se llevó ningún premio. Las expectativas eran altas, y por ende la decepción posterior fue aún más dolorosa. No conecté en lo absoluto con la película y aunque me lo expliquen, sigo sin entender qué es lo que la hace tan maravillosa en los ojos de muchos. La trama es sobre una mujer exitosa y fría cuyo padre trata de reconectar con ella, por lo que se disfraza e inventa un personaje ficticio para aparecerse junto con ella en varios eventos personales y sociales. Es una trama como de comedia boba gringa pero con una sensibilidad europea muy marcada, lo que en este caso significa –entre otras cosas- que es lenta y además dura casi tres interminables horas. Saca varias carcajadas, sí, y tiene una secuencia memorable en una fiesta de temática de desnudos, pero fuera de eso me pareció insufrible. Nimodo, así pasa.


Al caer la noche llegó el turno de Padre, una película de la directora y actriz Giada Colagrande, que ella misma estelariza junto con su esposo Willem Dafoe, ambos presentes en el festival para desfilar por la alfombra roja y presenciar su estreno mundial. Es algo que no me sucede a menudo, pero me senté para esta película sin saber absolutamente nada sobre ella, aunque rápidamente te puedes dar cuenta del tono que tendrá y lo que se espera. En este caso se trata de una historia muy conceptual sobre una mujer que pierde a su padre pero lo sigue viendo y sintiendo en todo momento, lo que afecta su vida y su trabajo, que en ese momento se centra en una obra de teatro alternativa. La película es, pues, una especie de poesía y oda a las palabras y la danza y el arte en general, que se vive más que observarse, y que estando en el mood apropiado funciona, aunque me temo que su nicho será muy limitado.


Finalmente llegó el turno de una de las películas más esperadas del año, Nocturnal Animals, del diseñador y director Tom Ford.  Basada en una novela de Austin Wright, la historia es sobre una artista exitosa -pero infeliz- que recibe un manuscrito de su ex-esposo, el cual parece ser más personal de lo que a ella le gustaría, y cuya violenta recreación vemos de forma paralela. Lo que sigue es un drama lleno de elementos de suspenso filmado de una forma muy estilizada, simétrica y elegante (características que en lo personal me encantan) pero que aunque te mantiene muy entretenido al final de cuentas no tiene gran cosa que decir, lo que es una pena pues todo el tiempo parece como que sí va a ser más profunda o sorpresiva. Es recomendable entonces que esperen un thriller que cumple y nada más, con el agregado extra de tener elementos de primer nivel como la fotografía y la música, pero sobre todo de ser muy bien actuado por un elencazo que encabeza una extraordinaria Amy Adams, además de Jake Gyllenhaal, Michael Shannon y Laura Linney en una aparición especial, todos dando cátedra de actuación. Enhorabuena pues.




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