jueves, 6 de agosto de 2015

(FILM) EX_MACHINA



"Ex Machina"

Ex_Machina es una película pequeña que se estrenó en Abril en Estados Unidos en pocos cines y sin grandes expectativas. El resultado fue sorpresivo: los críticos la amaron y la audiencia respondió. Por recomendación de boca en boca se convirtió en un éxito moderado y es muy probable que la escuchemos bastante durante la temporada de premios a finales de año. ¿Por qué, entonces, Universal no la estrenó en cines en México? Sus razones tendrán, pero al día de hoy ya está disponible a la venta en DVD/Bluray y en plataformas digitales, por lo que recomiendo la busquen y desentierren pues bien vale la pena.

La película sigue a un joven programador que es elegido para visitar la casa de su jefe millonario y evaluar a la robot que creó respecto a sus características humanas.

Lo que sigue a partir de ahí es una interesante exploración de las relaciones entre estos tres personajes bajo el trasfondo de esta ola de ciencia ficción independiente que ha tomado auge la última década en que las historias no se basan en espectáculo y efectos especiales, sino en relatos realistas que ponen énfasis en la mente y el desarrollo psicológico. La película está llena de ideas, algunas de las cuáles explora con más detalle que otras, pero que abren el debate sobre los alcances de la inteligencia artificial y de la obsesión del hombre por crear algo a su imagen y semejanza pero que a su vez pueda controlar, siendo esta última la palabra clave ya que al jugar a ser Dios la línea se vuelve cada vez más delgada y las consecuencias más impredecibles.

Aunado a este ingenioso contenido, la película se desenvuelve como un elegante y estilizado thriller cuyo ambiente es tenso y claustrofóbico a cada momento y que va revelando sorpresas a manera de cuentagotas. ¿Cuáles son las verdaderas intenciones de cada personaje? ¿Quién está manipulando a quién? La ansiedad sube hasta llegar a un final algo torpe e inverosímil, pero que es redimido por una última toma verdaderamente fantástica tanto en composición como en temática.

El director y guionista es Alex Garland, que hace su debut detrás de las cámaras tras haber escrito 28 Days Later… (2002) y Sunshine (2007), además de ser el autor de la novela The Beach (1996). Su trabajo tiene influencias del Frankenstein de Mary Shelley y de la oscuridad encontrada en otra película que podría ser su hermana, A.I. Artificial Intelligence (2001). La fotografía, la música, el diseño de producción y los efectos especiales todos merecen aplausos, más aun tratándose de una producción de tan bajo presupuesto.

Mención aparte merece el trabajo de la actriz Alicia Vikander, quien este año explotó de forma similar a como lo hizo Jessica Chastain en el 2011, con varias películas en puerta y dejando un excelente sabor de boca en cada una al grado de que hoy en día los directores se la pelean para los proyectos de mayor prestigio. Su trabajo aquí da una probadita del por qué: tanto sus expresiones como su movimiento corporal le dan a Ava un cierto aire etéreo y a la vez humano pero siempre con cierto toque de artificialidad que es difícil de describir y seguramente mucho más difícil de lograr. La acompañan un excelente Oscar Isaac dándole un giro al clásico papel del científico loco y un adecuado Domhnall Gleeson como el impresionable conejillo de indias en medio de este triángulo; la diferencia entre lo corpulento de uno y la fragilidad del otro creando un contraste tanto físico como metafórico, una de tantas contraposiciones que se pueden encontrar escondidas en esta meticulosa producción. 

“Isn’t it strange, to create something that hates you?”

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